Había sido un arduo día de trabajo, sólo quería comer y dormir, así se sentía H aquella tarde de jueves. Al llegar a casa, H saludó a su madre, a pesar de ser todo un hombre H vivía con sus padres y pasaba mucho tiempo con su madre, eso no le preocupaba a H, pues en su mente no percibía esto como un problema, ni sabía de las críticas que esto suele generar en la sociedad.
Como era habitual, H comenzó a platicar con su madre, le comentó lo cansado que se encontraba y lo difícil que había sido ese día lidiar con su jefe en la oficina, lo mal que comió, lo horrible que era usar ese traje azul (porque el calor de la tarde había sido insoportable), y lo peor de todo, el haber tenido que regresarse colgado del micro porque no pasaba el transporte, definitivamente -concluía- se compraría un automóvil en el futuro.
Su madre lo escuchaba atenta mientras lavaba la ropa, tratando de no perder ningún detalle de lo que le contaba con tanta emoción su "muchacho". Había momentos en que algunas risitas salían de la mujer, pero trataba de ocultarlas para no quitarle seriedad al relato de su amado hijo. Él por su parte, continuaba describiendo lo sucedido por la tarde y por momentos apresuraba a su madre para que pudieran cenar juntos. Su madre, que con paciencia lo escuchaba y veía, le pidió que fuera a cambiarse el traje en lo que ella terminaba de lavar y calentaba la cena.
H aceptó sin problemas la sugerencia de su madre y subió a su cuarto. Mientras buscaba sus sandalias, su madre se apresuró a calentar la comida.Cuando todo estuvo preparado, H fue llamado por su mamá a la cocina, pero antes de poder sentarse a degustar sus alimentos -que incluían una pierna de pollo y verduras-, su madre lo cargó y le dijo: "no tan rápido mi pequeño oficinista, primero tienes que lavar tus manos, has jugado suficiente y ya va siendo hora de que vayas a dormir antes de que tu padre llegue de trabajar y te vea agarrando sus cosas", el pequeño H saliendo de su ensoñación recordó malhumorado que sus 4 años no eran suficientes para recibir -al menos eso creía- el respeto que su madre no le tenía por ser pequeño.
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